Paraguachí, Nueva Esparta — En un gesto que honra la fe viva del pueblo margariteño y su profunda tradición mariana, la Parroquia Nuestro Señor San José de Paraguachí ha publicado el documento titulado “El Santuario de Nuestra Señora del Valle de la Margarita: Recorrido Histórico”, escrito por el presbítero Emmanuel David González Marcano. Esta obra de 16 páginas constituye un homenaje a la memoria espiritual de la región y a la historia de la Basílica Menor de El Valle del Espíritu Santo, epicentro de devoción insular.
La publicación se enmarca en la antesala de un acontecimiento histórico para la Iglesia y la comunidad de Nueva Esparta: el próximo 4 de diciembre, el sitio será proclamado oficialmente como Santuario, en una ceremonia presidida por el Nuncio Apostólico de Venezuela. Este reconocimiento eclesiástico reafirma el valor espiritual, cultural y pastoral del lugar, consolidando su papel como punto de peregrinación y encuentro de fe.
El documento, disponible en formato fotográfico a través del portal oficial de la parroquia (parroquiasanjosededeparguachi.com), ofrece una mirada profunda al devenir histórico del Santuario, desde sus orígenes hasta su consolidación como símbolo de esperanza y consuelo para generaciones de margariteños. Con lenguaje accesible y rigor documental, el texto invita a redescubrir la riqueza espiritual que ha marcado la identidad insular.
La iniciativa ha sido celebrada por fieles, historiadores y líderes comunitarios, quienes ven en esta proclamación una oportunidad para renovar el compromiso con la fe, la memoria y la acción pastoral. “Este reconocimiento no solo valida siglos de devoción, sino que nos llama a preparar el corazón para recibir con alegría lo que ya es parte de nuestra alma colectiva”, expresó el padre González Marcano en declaraciones recientes.
La comunidad está convocada a vivir este tiempo como una preparación espiritual, manteniendo la esperanza y la devoción activa. La proclamación del Santuario será, más que un acto formal, una celebración de la fe que ha sostenido al pueblo margariteño en sus momentos más luminosos y desafiantes.
Con esta declaración, la Iglesia reafirma su compromiso con la historia viva de sus comunidades, reconociendo en el Santuario de Nuestra Señora del Valle no solo un espacio físico, sino un lugar de encuentro con lo sagrado, donde la tradición y la esperanza se abrazan en cada oración.