FIELES DESBORDARON DE FE EN EL PENTECOSTÉS DIOCESANO 2026 EN ALTAGRACIA
La feligresía de la Parroquia Nuestro Señor San José de Paraguachí se unió con fervor a la marea de creyentes que renovaron su compromiso espiritual en el encuentro eclesial de la Diócesis de Margarita.
En un ambiente de profunda alegría desbordante, hermandad y civismo, cerca de seis mil personas se congregaron el pasado fin de semana en la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia para celebrar el Pentecostés Diocesano 2026, la gran fiesta católica que conmemora la venida del Espíritu Santo.
La jornada, considerada un rotundo éxito de comunión eclesial para el estado Nueva Esparta, contó con una masiva y entusiasta representación de la Parroquia Nuestro Señor San José de Paraguachí, cuyos fieles se movilizaron con alegría para sumarse a esta gran manifestación de fe mariana e insular.
La celebración inició con una colorida y fervorosa caminata que partió desde la entrada de Bahía de Plata hasta el recinto del encuentro. Durante el recorrido, los devotos de Paraguachí, portando estandartes y entonando cantos de alabanza, unieron sus voces a las de miles de neoespartanos en una verdadera marea humana que llenó las calles de optimismo y espiritualidad.
Una Eucaristía de Unidad Diocesana
El punto cumbre del encuentro fue la Solemne Eucaristía, donde se elevó una oración unánime por la renovación de los dones del Espíritu Santo en cada rincón de la isla de Margarita. Las autoridades eclesiásticas locales destacaron la importancia de mantener vivas las tradiciones e instaron a la comunidad a ser «misioneros de la esperanza».
Presente en el multitudinario evento
Paraguachí presente con fuerza espiritual
Para los feligreses de la Parroquia Nuestro Señor San José de Paraguachí, esta cita diocesana representó una oportunidad de oro para estrechar lazos con las comunidades hermanas de la isla. «Venir desde Paraguachí a Altagracia nos llena el alma; ver a miles de personas unidas bajo una misma fe nos demuestra que la Iglesia en Margarita está más viva y unida que nunca», manifestó uno de los coordinadores parroquiales asistentes.
Con la culminación de este Pentecostés Diocesano 2026, la comunidad católica insular no solo reafirmó sus arraigadas tradiciones religiosas, sino que envió un sólido y unificado mensaje de paz, esperanza y renovación espiritual para toda la región.