El matrimonio, la más natural de las instituciones humanas, ha sido elevada a la dignidad de sacramento por el mismo Jesús, el no sólo santificó con su presencia las Bodas de Cana de Galilea, siendo este el primero de sus milagros, sino que además asume con nuevo vigor lo establecido desde antes «por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne» de ese modo podemos decir y esperar que lo que Dios une el hombre no lo separe.
Dado que el matrimonio es para toda la vida, la Iglesia quiere ayudar a quienes desean casarse en la Iglesia católica a construir un matrimonio sólido y duradero. Por este motivo, es necesario un proceso previo de preparación que pasa por la elaboración según la normativa vigente de la Iglesia, de un expediente matrimonial. El expediente matrimonial debe realizarse donde residan los contrayentes o al menos uno de ellos. Para iniciar dicho proceso le indicamos algunas cosas necesarias:
a) Queden de acuerdo con el sacerdote sobre el modo de realizar la liturgia y cuando participar del sacramento de la confesión.
b) La decoración es cuestión de los contrayentes. Deben tener especial atención al cuidado de la Iglesia evitando decoraciones que puedan dañar el mobiliario (chinches, pegas, cintas adhesivas en los bancos, pétalos de flores, arroz, fuegos artificiales, etc.)
c) Los cantos o temas musicales seleccionados, sobre todo si se contrata algún grupo deben ser acordes a la liturgia y al espacio sagrado.’
d) La puntualidad es importante por los que han llegado para acompañarlos y por las otras obligaciones del sacerdote, la impuntualidad es motivo para que el sacerdote quede dispensado de la celebración.
e) Los contrayentes, los invitados y especialmente los lectores deben estar vestidos acordemente al lugar
f) No olvidar que su generosidad es importante pues de ello depende el mantenimiento y sostenimiento de la parroquia, por ello se les exhorta a dar una contribución.

la planilla de Solicitud del Sacramento del Matrimonio

la ficha de inscripción para el cursillo prematrimonial (PIM)