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Con un corazón gozoso, la Iglesia de Margarita, se prepara para celebrar la Ordenación Sacerdotal del Diácono Marlon Díaz.

El Diácono Marlon Alexander Díaz Zabala, de 28 años de edad, recibirá el Sacramento del Orden Sacerdotal el próximo 23 de noviembre, por imposición de manos y oración consecratoria de Monseñor Fernando Castro Aguayo, obispo de la Diócesis de Margarita.    La ordenación sacerdotal tendrá lugar en la Iglesia Catedral de Ntra. Sra. de la Asunción a las 10:00 am.  Marlon Alexander nació el 27 de marzo de 1996 en la isla de Margarita, hijo de Gloris Zabala y Raúl Díaz. Inició su itinerario vocacional en el seminario provincial San José de Cumaná y finalizó los estudios de filosofía y de teología en el Seminario Arquidiocesano Santa Rosa de Lima en Caracas. comenzó sus estudios el 12 de octubre del 2014 y culminó en Julio del 2023. Recibió los ministerios de Lectorado el 4 de enero de 2023 y Acolitado el 30 de agosto de 2023. Fue ordenado Diácono el 16 de diciembre del 2023 en la santa iglesia parroquial de Nuestra Señora de Altagracia por la imposición de manos de Mons. Fernando Castro Aguayo Obispo de la Diócesis de Margarita. Durante su Etapa Pastoral ha colaborado en las Parroquias San Juan Bautista, nuestra señora de Altagracia, parroquia Basílica Ntra. Sra. del Valle, San Francisco de Asís y la Parroquia San Pedro Apóstol de Coche, dónde presta sus servicios pastorales.  Celebrará su primera Misa el Domingo 24 de noviembre a las 10:30 am en la Iglesia San Martín de Porres- de Chacachacare (Parroquia Sagrado Corazón de Jesús)  El texto bíblico para la ordenación es Flp. 4,4    “Estad siempre alegres en el Señor Os lo repito, estad alegres”. Desde la Parroquia Nuestro Señor San José de Paraguachí, elevamos una oración a Dios Padre para que bendiga  y acompañe en su camino pastoral.  

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Papa Francisco: la valentía del diálogo para superar el odio y la guerra

Publicamos el prefacio del Papa, anticipado por el diario Avvenire, al nuevo libro de Andrea Riccardi «Le Parole della pace» (EDB), que recoge los discursos pronunciados por el fundador de la Comunidad de Sant’Egidio con ocasión de las citas anuales promovidas tras el gran encuentro interreligioso por la paz

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Francisco: El Sínodo, un ejercicio de arte sinfónico, todos juntos

En su discurso de apertura de los trabajos de la primera Congregación General de la segunda sesión de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos sobre la sinodalidad, el Papa subrayó que habrá que identificar «en los tiempos oportunos» las diferentes formas de ejercicio «colegial» y «sinodal» del ministerio episcopal Sebastián Sansón Ferrari – Ciudad del Vaticano En la inauguración de los trabajos de la segunda sesión de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, este miércoles 2 de octubre en el Aula Pablo VI, el Santo Padre expresó que “esta Asamblea, guiada por el Espíritu Santo, que «Doma el espíritu indómito, infunde calor de vida en el hielo, guía al que tuerce el sendero» (Secuencia de Pentecostés), deberá ofrecer su contribución para que se conforme una Iglesia sinodal en misión, que sepa salir de sí misma y habitar las periferias geográficas y existenciales cuidando que se establezcan lazos con todos en Cristo nuestro Hermano y Señor”. Tras el saludo del Presidente Delegado, el Cardenal Carlos Aguiar Retes, arzobispo primado de México, en su alocución, el Papa citó un texto de San Macario de Alejandría, que, según aseguró, “podría resumir lo que sucede cuando se deja obrar al Espíritu Santo a partir del Bautismo, que nos genera a todos en igual dignidad”. “Las experiencias que describe nos permiten reconocer lo que ha sucedido en estos tres años, y cuanto podrá todavía suceder”, sostuvo el Papa. El Espíritu Santo, guía segura Francisco consideró que la reflexión de este autor espiritual “nos ayuda a comprender que el Espíritu Santo es una guía segura, y nuestra primera tarea es aprender a distinguir su voz, porque Él habla en todos y en todas las cosas”. “¿Nos ha permitido este proceso sinodal experimentar esto?”, preguntó. Prosiguiendo sus reflexiones, Francisco afirmó:  La Asamblea como un proceso y no un evento La Asamblea Sinodal está manifestando, según Francisco, de modo original este «caminar juntos» del Pueblo de Dios. En su mensaje, el Papa recordó la inspiración de San Pablo VI, cuando instituyó, en 1965, el Sínodo de los Obispos. En los sesenta años transcurridos desde entonces, puntualizó Bergoglio, «hemos aprendido a reconocer en el Sínodo de los Obispos un sujeto plural y sinfónico capaz de sostener el camino y la misión de la Iglesia católica, ayudando de modo eficaz al Obispo de Roma en su servicio a la comunión de todas las Iglesias y de toda la Iglesia». Francisco precisó que «San Pablo VI era perfectamente consciente de que este Sínodo, «como todas las instituciones humanas, se podrá ir perfeccionando con el pasar del tiempo» (Carta ap. Apostolica Sollicitudo, 15 septiembre 1965). Por dicho motivo, agregó que «la constitución apostólica Episcopalis communio ha buscado sacar provecho de la experiencia de las distintas asambleas sinodales (ordinarias, extraordinarias, especiales), configurando en modo explícito la asamblea sinodal como proceso y no sólo como evento». Una Asamblea con laicos, consagrados, diáconos y presbíteros Francisco calificó el proceso sinodal como un itinerario de aprendizaje, «durante el cual la Iglesia aprende a conocerse mejor y a individuar las formas de acción pastoral más adecuadas para la misión que su Señor le confía. Este proceso de aprendizaje implica también las formas de ejercicio del ministerio de los pastores, en particular de los obispos». A continuación, el Pontífice se centró en su decisión de convocar como miembros de pleno derecho de esta XVI Asamblea también a un número significativo de laicos y consagrados (hombres y mujeres), diáconos y presbíteros, desarrollando cuanto ya en parte estaba previsto para las precedentes asambleas. Aclaró que lo hizo «en coherencia con la comprensión del ejercicio del ministerio episcopal expresada por el Concilio Ecuménico Vaticano II: el obispo, principio y fundamento visible de unidad de la Iglesia particular, no puede vivir su servicio si no en el Pueblo de Dios, con el Pueblo de Dios, precediendo, estando en medio, y siguiendo la porción del Pueblo de Dios que le ha sido confiada». Esta comprensión inclusiva del ministerio episcopal exige ser puesta de manifiesto y reconocida, de acuerdo con el Pontífice, evitando dos peligros: la abstracción que olvida la fértil concreción de los lugares y de las relaciones y el de romper la comunión contraponiendo jerarquía a fieles laicos.  “No se trata cierto de sustituir la una con los otros, agitados con el grito: ahora nos toca a nosotros. Se nos pide más bien ejercitarnos juntos en un arte sinfónica, en una composición que nos acomuna a todos en el servicio al servicio de la misericordia de Dios, según los diferentes ministerios y carismas que el obispo tiene la tarea de reconocer y promover.” No se disminuye la dimensión episcopal de la Asamblea  Explayándose respecto de la composición de la Asamblea, Francisco consideró que es mucho más que «un hecho contingente», pues «expresa una modalidad del ejercicio del ministerio episcopal coherente con la Tradición viva de la Iglesia y con la enseñanza del Concilio Vaticano II». «Nunca el obispo, dijo, como tampoco ningún cristiano, puede pensar en sí mismo “sin el otro”. Como nadie se salva solo, el anuncio de la salvación tiene necesidad de todos y de que todos sean escuchados». Al subrayar la presencia de miembros que no son obispos, reiteró que esto no disminuye la dimensión episcopal… «Y digo esto por alguna tormenta de cháchara que iba de un lado a otro», especificó el Pontífice, apartándose del texto preparado para la ocasión. «Mucho menos pone algún límite o deroga la autoridad propia de cada obispo y del Colegio episcopal. sta más bien señala la forma en que está llamado a asumir el ejercicio de la autoridad episcopal en una Iglesia consciente de ser constitutivamente relacional y por ello sinodal. La relación con Cristo y entre todos en Cristo —aquellos que están y los que todavía no están, pero que el Padre espera— realiza la sustancia y modela en cada tiempo la forma de la Iglesia». El Espíritu Santo es la armonía Hacia la conclusión de su discurso, el Papa anunció que «se deberán individuar, en tiempos

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El Papa en el Ángelus: ¿Estás seguro de que conoces realmente a Jesús?

En el XXIV domingo del Tiempo Ordinario, Su Sanidad el Papa Francisco recuerda que “para conocer al Señor no basta con saber algo de Él, sino que es necesario seguirlo, dejarse tocar y cambiar por su Evangelio”. Mireia Bonilla – Ciudad del Vaticano Este mediodía el Papa Francisco ha reflexionado sobre el Evangelio de la Liturgia del día que relata cuando Jesús empezó a hablar a sus discípulos del sufrimiento y de la muerte que le esperan y Pedro se opone. Jesús le increpa duramente, asegurando que Pedro “piensa como los hombres y no como Dios”.   El Papa explica que, aunque Pedro responde de manera perfecta, diciendo a Jesús que Él es Cristo, detrás de estas palabras correctas sigue habiendo un modo de pensar “según los hombres”, una mentalidad que imagina un Mesías fuerte y victorioso, que no puede sufrir y morir: “Las palabras con las que Pedro responden son “correctas”, pero su modo de pensar no ha cambiado. Él tiene todavía que cambiar de mentalidad, todavía tiene que convertirse” asegura el Papa. El Santo Padre asegura que a nosotros nos puede pasar lo mismo que a Pedro: podemos conocer la doctrina, rezar las oraciones de manera correcta y, tal vez, a la pregunta de “¿quién es Jesús para ti?” respondemos bien, con alguna fórmula que hemos aprendido del catecismo, pero, “¿estamos seguros de que esto significa conocer realmente a Jesús?” ha preguntado el Papa. “En realidad, para conocer al Señor no basta con saber algo de Él, sino que es necesario seguirlo, dejarse tocar y cambiar por su Evangelio.” Cuando conoces a Cristo ¡todo cambia! En su reflexión, también recuerda que el encuentro con Jesús te cambia la vida: “cambia tu modo de ser, cambia tu modo de pensar, las relaciones que tienes con los hermanos, tu disposición a acoger y a perdonar, las elecciones que haces en la vida. ¡Todo cambia!”. Desafortunadamente – concluyó el Papa – “muchos ya no se hacen esta pregunta y se quedan “tranquilos” y “dormidos”, incluso lejos de Dios”. Por ello asegura que es importante que nos preguntemos: “¿Yo me dejo inquietar, me pregunto quién es Jesús para mí y qué lugar ocupa en mi vida?”. “Que nos ayude en esto María Santísima, que permitió a Dios que trastocara sus planes y siguió a Jesús hasta la cruz”. Acabar con la violencia, encontrar soluciones para la paz Al final de la perseverante oración mariana, el Papa invoca de nuevo la paz en las zonas de conflicto: «Que cese el conflicto en Palestina e Israel, que cese la violencia, que se libere a los rehenes, que prosigan las negociaciones y que se encuentren soluciones para la paz», exhorta el Pontífice. Su pensamiento está también con las poblaciones de Vietnam y Myanmar, que sufren las consecuencias de las inundaciones causadas por el tifón Yagi, con centenares de víctimas y desaparecidos. Por último, recuerda la beatificación en Ciudad de México de Moisés Lira Serafíne y la Jornada de sensibilización sobre la ELA, Esclerosis Lateral Amiotrófica. Gracias por haber leído este artículo. Si desea mantenerse actualizado, suscríbase al boletín pulsando aquí

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Vaticano publica los primeros programas de los grandes eventos jubilares

El cronograma está disponible en el sitio web oficial y próximamente en todos los idiomas, se actualizarán constantemente con información de apoyo a los peregrinos, dándoles también la oportunidad de inscribirse para participar en los distintos eventos. Edoardo Giribaldi – Ciudad del Vaticano Los primeros 26 programas de los principales actos del Jubileo se han publicado en el sitio web del Jubileo 2025, en la sección «Calendario del Jubileo» y pronto estarán disponibles en todas las lenguas. Consultando los distintos programas es posible conocer los momentos y las principales actividades relacionadas con cada acontecimiento. En los próximos meses se irán enriqueciendo con más detalles. En la página web de cada evento también se podrá descargar un vademécum con las principales instrucciones para los peregrinos y el cartel de difusión. Desde la página también es posible inscribirse para participar en los distintos actos del Jubileo. Los 26 grandes eventos jubilares son el Jubileo del Mundo de la Comunicación (24-26 de enero de 2025), dirigido a todos los profesionales del mundo de la comunicación. A continuación, el Jubileo de las Fuerzas Armadas, de Policía y de Seguridad (8-9 de febrero de 2025), dirigido a todos los miembros de las fuerzas armadas y de policía, guardias de tráfico, trabajadores de seguridad, veteranos, las diversas asociaciones militares, academias militares, capellanías y ordinariatos militares. El Jubileo de los Diáconos (21-23 de febrero de 2025) para todos los diáconos permanentes, y el Jubileo de los Voluntarios (8-9 de marzo de 2025) para los voluntarios de todas las asociaciones, miembros de organizaciones sin ánimo de lucro, trabajadores de ONG y trabajadores sociales. Asimismo, se realizará el Jubileo de los Misioneros de la Misericordia (28-30 de marzo de 2025), los sacerdotes seleccionados de todo el mundo que han recibido del Papa facultades propias para absolver los pecados que son estrictamente competencia de la Sede Apostólica y un mandato especial como predicadores durante el Jubileo Extraordinario de la Misericordia de 2016.  También figuran en la programación el Jubileo de los Enfermos y del Mundo de la Salud (5-6 de abril de 2025) dirigido a todos los enfermos y profesionales vinculados al mundo de la salud; el Jubileo de las Personas con Discapacidad (28-29 de abril de 2025), al que también están invitados los cuidadores; el Jubileo de los Trabajadores (1-4 de mayo de 2025) dirigido a todos los trabajadores de todas las categorías; el Jubileo de los Empresarios (4-5 de mayo de 2025) y el Jubileo de las Bandas Musicales (10-11 de mayo de 2025) para todos los miembros de bandas militares, institucionales, de aficionados, folclóricas, de pueblo, deportivas, escolares y universitarias. Otros eventos son el Jubileo de la Santa Sede (9 de junio de 2025); el Jubileo del Deporte (14-15 de junio de 2025); el Jubileo de los Seminaristas (23-24 de junio de 2025); el Jubileo de los Obispos (25 de junio de 2025); el Jubileo de los Sacerdotes (25-27 de junio de 2025); el Jubileo de la Consolación (15 de septiembre de 2025), dirigido a todos los que viven un momento de dolor y aflicción, por enfermedad, duelo, violencia y abusos sufridos. El próximo año tendrá lugar el Jubileo de los Operadores de Justicia (20 de septiembre de 2025), dirigido a todos los implicados en el mundo de la justicia secular, canónica, eclesiástica; el Jubileo de los Catequistas (26-28 de septiembre de 2025); el Jubileo de los Migrantes (4-5 de octubre de 2025); el Jubileo de la Vida Consagrada (8-9 de octubre de 2025), que implicará a todos los religiosos y religiosas, monjes y monjas, novicios y novicias. También, el Jubileo de la Espiritualidad Mariana (11-12 de octubre de 2025) para todos los miembros de movimientos, cofradías y diversos grupos de oración mariana. Por último, se celebrará el Jubileo de Coros y Corales (21-23 de noviembre de 2025) y el Jubileo de los Presos (14 de diciembre de 2025).

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El Papa en la catequesis: La fraternidad es la respuesta a la anti-civilidad

En la audiencia general, Francisco volvió sobre los pasos de su 45º Viaje Apostólico, que tuvo lugar del 2 al 13 de septiembre en Indonesia, Papúa Nueva Guinea, Timor Oriental y Singapur, y dijo a los fieles que había encontrado una Iglesia grande y viva, que no hace proselitismo, sino que crece por «atracción». La compasión es el camino para dar testimonio de Cristo, afirmó el Pontífice. En Papúa Nueva Guinea un modelo de desarrollo integral, animado por la «levadura» del Evangelio. Tiziana Campisi – Ciudad del Vaticano El Papa Francisco comenzó su catequesis de la Audiencia General en la Plaza de San Pedro con una breve alusión: anunció a los fieles que dos lectores contraerán matrimonio el próximo sábado y exclamó que «es hermoso ver cuando el amor nos hace avanzar para formar una nueva familia: por eso he querido presentar a estos dos, para dar gracias al Señor». Compartió luego sus reflexiones personales, sus emociones y todo lo que le quedó en el corazón tras su viaje a Asia y Oceanía, «viaje apostólico porque no es un viaje turístico» – aclaró – sino «para llevar la Palabra del Señor, para hacer conocer al Señor, también para conocer el alma de los pueblos». Como acostumbra a hacer al regreso de sus visitas apostólicas, el Pontífice reveló a los fieles sus impresiones de cada etapa, y explicó que quiso seguir el ejemplo de Pablo VI, que en 1970 visitó «largamente Filipinas y Australia, pero también haciendo escala en varios países asiáticos y en las islas Samoa», mientras que fue San Juan XXIII quien salió por primera vez del Vaticano para ir «en tren a Asís». «Un viaje memorable» el de Papa Montini, que Bergoglio ha intentado seguir, limitándose a Indonesia, Papúa Nueva Guinea, Timor Oriental y Singapur, «pero con algunos años más», bromeó, dando gracias a Dios por haberle «permitido hacer ya de anciano Papa» lo que a él «le hubiera gustado hacer de joven jesuita». A continuación, una reflexión franca: Una primera reflexión que surge espontáneamente tras este viaje es que, al pensar en la Iglesia, seguimos siendo demasiado eurocéntricos o, como se suele decir, «occidentales». En realidad, ¡la Iglesia es mucho más grande y – me permito decir – está más viva en esos países! Lo experimenté con emoción cuando conocí esas comunidades, escuchando los testimonios de sacerdotes, monjas, laicos, especialmente catequistas – los catequistas son aquellos que llevan adelante la civilización. Iglesias que no hacen proselitismo, sino que crecen por «atracción», como decía sabiamente Benedicto XVI.  La compasión, camino de los cristianos El Pontífice habló en primer lugar de Indonesia, donde «los cristianos son alrededor del 10%, y los católicos el 3%», y sin embargo la Iglesia es «viva, dinámica, capaz de vivir y transmitir el Evangelio». Una nación «que tiene una cultura muy noble, capaz de armonizar la diversidad» y que cuenta con «la mayor presencia de musulmanes del mundo». En ese contexto, tuve la confirmación de cómo la compasión es el camino por el que los cristianos pueden y deben caminar para dar testimonio de Cristo Salvador y encontrarse al mismo tiempo con las grandes tradiciones religiosas y culturales.  Y, a propósito de la compasión, el Papa invitó a no olvidar las tres características del Señor: «cercanía, misericordia y compasión», y añadió que «si un cristiano no tiene compasión, no sirve para nada».  La fraternidad es el futuro Es a través de «fe, fraternidad, compasión» -palabras, por cierto, elegidas como lema de la visita al país- como el Evangelio entra en la vida cotidiana de los indonesios, explicó Francisco. Allí vi que la fraternidad es el futuro, es la respuesta a la anti-civilidad, a las tramas diabólicas del odio y la guerra, también del sectarismo. Un modelo de desarrollo integral En Papúa Nueva Guinea, donde «las diferentes etnias hablan más de ochocientas lenguas», – un ambiente, por tanto, «ideal para el Espíritu Santo, que ama hacer resonar el mensaje del Amor en la sinfonía de los lenguajes», porque «el Espíritu Santo es sínfonía, es armonía»- el Papa dijo haber redescubierto la belleza de la «Iglesia misionera en salida», donde misioneros y catequistas están comprometidos. Me alegró el corazón poder pasar algún tiempo con los misioneros y catequistas de hoy; y me conmovió escuchar las canciones y la música de los jóvenes: en ellos vi un futuro nuevo, sin violencias tribales, sin dependencias, sin colonialismos económicos o ideológicos; un futuro de fraternidad y de cuidado del maravilloso ambiente natural. Papúa Nueva Guinea puede ser un «laboratorio» de este modelo de desarrollo integral, animado por el «fermento» del Evangelio.  Luego Francisco se detuvo en un bonito recuerdo que le quedó de la visita a Vanimo, donde los misioneros están entre el mar y las selvas. «Entran en la selva para buscar a las tribus más escondidas».  Cuando la fe se hace cultura «Promoción humana y social del mensaje cristiano» son los rasgos que, en cambio, el Papa encontró en Timor Oriental, un país en el que «la Iglesia ha compartido el proceso de independencia con todo el pueblo, orientándolo siempre hacia la paz y la reconciliación». Pero sin ideologizar la fe, «es la fe la que se convierte cultura y al mismo tiempo la ilumina, la purifica y la eleva», subrayó el Papa, «porque la fe debe ser inculturada y las culturas, evangelizadas». Pero sobre todo me impresionó la belleza de ese pueblo: un pueblo probado pero alegre, un pueblo sabio en el sufrimiento. Un pueblo que no sólo genera muchos niños, – había un mar de niños, ¡muchos! – sino que les enseña a sonreír. No olvidaré jamás la sonrisa de los niños de esa patria, de esa región. Sonríen siempre los niños allí, y hay muchos. A ellos esa fe les enseña a sonreír, y esto es una garantía para el futuro. En resumen, en Timor Oriental vi la juventud de la Iglesia: familias, niños, jóvenes, muchos seminaristas y aspirantes a la vida consagrada. ¡Respiré «aire de primavera»! Una Iglesia que genera armonía Por último, en Singapur,

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