
El beato venezolano José Gregorio Hernández será proclamado santo. Lo ha estipulado el Santo Padre Francisco en el comunicado publicado este martes 25 de febrero de 2025, tras la audiencia concedida en el Hospital Policlínico Gemelli, donde se encuentra internado, al Cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado de la Santa Sede, y a Monseñor Edgar Peña Parra, Sustituto para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado.
El legado de José Gregorio Hernández sigue calando fuerte en el pueblo venezolano, quien desde hace años aguardaba con fe esta noticia. Además, el interés y la devoción por su figura crecieron exponencialmente en los últimos años tanto en su país natal como en el resto de Latinoamérica y el Caribe.
Al ingresar en la Tercera Orden Seglar de San Francisco, José Gregorio se comprometió a ayudar a los más necesitados, siendo llamado «el médico de los pobres», un apelativo que se ha consolidado internacionalmente.
Después, entró en la Cartuja de Farneta (Lucca), pero por motivos de salud, tuvo que abandonarla a los nueve meses, regresando a Caracas. Posteriormente, comenzó a prepararse para el sacerdocio pero, mientras estaba en el Colegio Pío Latino Americano de Roma, le sobrevino una pleuresía y un principio de tuberculosis. De vuelta a sus tierras, se dedicó definitivamente a la medicina.
Y fue al salir de una farmacia en Caracas, en junio de 1919, donde había comprado unas medicinas para un paciente anciano, cuando fue atropellado por un coche, muriendo posteriormente en el hospital. Fue proclamado beato en 2021 y sus restos mortales se veneran en la iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria de Caracas.
Se exaltará a María del Carmen, fundadora de las Siervas de Jesús: la monja será la primera santa de Venezuela.
La primera santa de Venezuela Natural de Caracas (Venezuela), Carmen Elena Rendíles Martínez es María del Monte Carmelo. Nació el 11 de agosto de 1903 y desde muy pequeña ayudó a su madre a sacar adelante a la familia, tras la muerte de su padre, y se dedicó al apostolado en la parroquia. Sintió la vocación religiosa y se acercó a varios institutos hasta elegir, en 1827, la Congregación de las Siervas de Jesús del Santísimo Sacramento. El 8 de septiembre de 1932 emite los votos perpetuos y es nombrada maestra de novicias. En 1946 fue nombrada Superiora Provincial de la Congregación, que más tarde se convirtió en un instituto secular, pero muchas hermanas latinoamericanas decidieron crear una nueva familia religiosa: la Congregación de las Siervas de Jesús. Tras un accidente de coche en 1974, Carmen pasó los últimos años de su vida en silla de ruedas, falleciendo el 9 de mayo de 1977. Beatificada el 16 de junio de 2018, para su canonización, la curación milagrosa, atribuida a su intercesión, de una joven diagnosticada en 2015 de hidrocefalia triventricular idiopática, que requirió la colocación de una válvula de derivación, fue sometida a examen por el Dicasterio para las Causas de los Santos. Fue sometida a varias operaciones y, tras varias hospitalizaciones, su estado de salud se deterioró. Pero un día una tía, que participaba en una celebración eucarística ante la tumba de la Madre Carmen, rezó por su recuperación. Otros fieles pidieron entonces a la monja que intercediera, y la propia joven enferma participó en una misa en su sepultura, en la capilla del Colegio Belén de Caracas. Tras tocar una imagen de la monja, la enferma mejoró rápidamente, hasta el punto de que el 18 de septiembre comenzó a caminar y a comunicarse, expresando el deseo de ir a dar las gracias a la Madre Carmen. La recuperación de la joven fue completa, estable y duradera, y el suceso se juzgó inexplicable desde el punto de vista científico.